¿Cuál es el perfil actual del usuari@ de tratamientos médico estéticos?

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Antes de nada destacar que cambia y evoluciona tan rápido como la tecnología e internet que a día de hoy, es el motor impulsor de los hábitos de consumo en casi todos los sectores y rangos de edad. En el año 2002 solo el 20% de la
población española era usuaria de internet y en 2020 la cifra se elevó al 93%, siendo el teléfono móvil el dispositivo mayoritario para la consulta. Por tanto, la primera característica del perfil de nuestro cliente se refiere a que es usuario de internet móvil.

Datos de la SEME indicaban que el perfil de usuario de tratamientos médico estéticos había bajado hasta los 26 años, pero a día de hoy se puede decir sin miedo a equivocarnos que desde los 16 se empieza a buscar información sobre este tema. La segunda característica es que son personas entre 16 y 65 años de edad, mayoritariamente mujeres. Por tanto, entendemos la Medicina Estética según la definición de la SEME y de la SEMCC: “La Medicina Estética es una rama multidisciplinaria de la medicina, una práctica que aplica, con el debido rigor científico un conjunto de prescripciones, actuaciones, técnicas y procedimientos médicos y/o quirúrgicos, estos últimos limitados a la piel, los anejos cutáneos, el tejido celular subcutáneo y el sistema venoso superficial, destinados a la promoción de la salud, prevención, diagnóstico y tratamiento de los aspectos inestéticos, o juzgados como tales por el propio paciente, constitucionales o adquiridos; y al tratamiento de los estados de disconfort general que son consecuencia del envejecimiento fisiológico”

La Medicina Estética ha evolucionado gracias al desarrollo tecnológico de la aparatología que es capaz de calibrar perfectamente la acción sobre el paciente y si a eso le sumamos que el usuario ya no busca la belleza por encima de todo, sino que quiere verse natural y sentirse sano en una sociedad en la que la belleza física y el culto al cuerpo van “in crescendo”, ya tenemos la tercera característica. La belleza y la salud ya son un estilo de vida.

Sorprendentemente el perfil laboral de los usuarios de tratamientos médico estéticos se reparte entre estudiantes y empleados de clase media; al revés que hace 20 años cuando era exclusiva de clases altas. El aspecto físico juega un papel importante en la selección de personal de las empresas (véase Periodismo) y por tanto, no es de extrañar que estudiantes universitarias sean usuarias activas de estos tratamientos. Lo mismo se aplica al trabajador por cuenta ajena. Aunque queramos cambiarla, la sociedad sigue siendo superficial y machista. Ojalá que algún día eso cambie y el usuario se guíe por la salud, el bienestar y sobre todo, sentirse bien consigo mismo bajo la bandera de la belleza y la igualdad.

El otro día leía el gran éxito que tiene la rinoplastia sin cirugía que comenzó a realizarse en 2016, cosa impensable antes de esa fecha. Fue el inicio de muchos otros tratamientos que antes se realizaban con cirugía y que con el paso del tiempo han ido cambiando. Otra característica es que el usuario de estos servicios es cada vez menos defensor de la cirugía y de la invasividad de su cuerpo que redunda en mayor seguridad.

Otra de las características que buscamos todos como usuarios de la Medicina en general es la rapidez y la normalización de los procesos que hace 20 años requerían hospitalización, anestesia, postoperatorio…. En definitiva, riesgo y disconfort. Hoy se lleva entrar y a las 2 horas “para tu casa” con la menor molestia posible. El futuro de la Medicina Estética serán robots y máquinas que realicen tratamientos guiados por profesionales de la Medicina y que trabajen de fuera hacia dentro generando la menor cantidad de daños y molestias en el cuerpo. A medida que avanza la ciencia los tratamientos son más precisos y no necesitan tanta cantidad de energía en cualquiera de sus formas para dar lugar a un buen resultado. En el pasado mucha de esa energía sobrante, al disiparse originaba daños en el organismo. Véase el caso de la Cavitación.

El futuro cercano de la Medicina Estética es el uso de la energía (luz, calor, ultrasonidos, frío, plasma, etc.) en cualquiera de sus estados mediante la cual se acabará con el intervencionismo y la belleza se convertirá en un proceso natural de desenvenjecimiento y en prevención del envejecimiento. Si nuestro genoma tiene la capacidad de hacernos vivir más de 100 años en buenas condiciones está claro que nuestro Fenotipo (aspecto exterior) tiene que acompañar a este proceso y eso lo llevará a cabo la propia Naturaleza y en buena parte, una Medicina Estética natural, cómoda, rápida y sin riesgos.

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