El turismo médico estético en España: Somos los primeros, pero muy débiles

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¿Sabías que el turista que viene a España para realizarse tratamientos médico estéticos gasta de media 10 veces más que un turista normal que gasta poco más de 1000 euros por viaje? En el lado contrario se encuentra la estadística nefasta de que el 58% de estos tratamientos los realiza personal no cualificado y sin supervisión médica. En lo que a salud se refiere es muy importante cumplir estrictamente la legalidad ya que existen empresas cualificadas que nos permiten estar dentro de la legalidad y ofrecer la máxima seguridad a nuestros pacientes. Dentro de nuestro sistema de módulos proporcionamos este importante servicio.

El turismo sanitario se define como la planificación de un viaje a otro país con el fin de recibir cualquier tratamiento de salud. En este sector España se sitúa como segundo país de Europa y quinto del mundo (Brasil es el primero); no obstante, ocupamos el primer lugar europeo en el ranking de turismo médico estético en los aproximadamente 5300 espacios aprobados por Sanidad, distribuyéndose en Madrid y Andalucía principalmente con más de 800 clínicas en cada una de las dos comunidades, mientras que Cataluña ocupa el tercer lugar con alrededor de 500 clínicas. El país más demandante de turismo sanitario son los Estados Unidos que ya tienen sus destinos prefijados en Latinoamérica y Asia.

Las razones por las que España ocupa este lugar es debido a la excelente relación entre el tratamiento recibido y el precio pagado incluyendo viaje, alojamiento y tratamiento. El origen de los turistas médico estéticos es Europa, Rusia y el mundo árabe. No obstante, este tipo de turismo es aún incipiente porque salvo casos contados las cadenas hoteleras aún no han apostado por este tipo de turismo creando “hoteles-tratamiento”.

 

¿Pero cuáles son las principales debilidades de este tipo de turismo en España a pesar de su liderazgo?

Si partimos de la base de que España es el segundo país del mundo en recepción de turistas con 83 millones en 2019 (datos pre-Covid) muy cerca de Francia con 89 millones, entendemos que esa misma inercia y el precio de los tratamientos aúpan a España como el primer país europeo en la recepción de turistas del sector médico estético, pero no nos durmamos en los laureles porque según el último análisis de la Secretaría de Estado de Turismo perteneciente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, las amenazas que enumeramos a continuación son suficientemente serias para tenerlas en cuenta:

  • Falta de estructuración del producto turístico de turismo de salud. El turismo de salud debe conceptuarse como un paquete turístico en el que se oferte toda la gama de servicios requeridos por el turista.
  • Falta de promoción de la industria del turismo de salud.
  • Falta de acreditaciones sanitarias reconocidas internacionalmente.
  • Falta de cultura turística en los agentes sanitarios. En especial, se hace necesario adaptar la oferta a idiomas y culturas extranjeras.
  • Ausencia de datos fiables del volumen de negocio actual del turismo de salud.
  • Falta de presencia de los prestadores de salud españoles en los facilitadores y otras plataformas de comercialización del producto.
  • Dificultad de acceso al principal mercado emisor, Estados Unidos, que ya dispone de destinos consolidados en Asia y Latinoamérica, y está relativamente lejos.
  • Numerosas iniciativas de turismo de salud, no hay un interlocutor único en España.
  • Escasa participación en turismo de salud por parte de intermediarios: Touroperadores y Aseguradoras Médicas.
  • Posibilidad de fuga de cerebros. El personal sanitario puede verse atraído a terceros países en el que las condiciones de trabajo sanitario sean mejores que en España, lo que puede afectar a la calidad de la atención sanitaria al conjunto de la sociedad española.
  • Imagen actual de España como un país en recesión.
  • Dificultades identificadas en la expedición de visados de viaje a España, a ciudadanos de Magreb y Países árabes.
  • Países emergentes en el turismo de salud, en Europa del Este (Polonia, Rep. Checa, Hungría), con políticas de apoyo público.
  • Precios superiores a los ofertados por países emergentes (Hungría, Rep. Checa, Polonia), y consolidados (Turquía, India, Tailandia, Latinoamérica).

 

Estos datos nos hacen entender que nuestro posicionamiento es frágil y está bajo amenaza. Obviamente, hay que ponerse en marcha para solucionar estas amenazas y debilidades manifiestas. En próximos post propondremos soluciones concretas a estos problemas específicos.

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